La pandilla salvaje

Estoy hablando por teléfono con Iris Laura y me avisa que en tres horas nos toman examen de Cívica y tenemos que leer “La Pandilla Salvaje”(*) de Bolaño. Yo lo leí a fines de los 90’s y no recuerdo nada como para enfrentar un examen de esa naturaleza. Entro en pánico y del miedo, se me cae el teléfono por el balcón. Leer esa novela en tan poco tiempo es algo que nunca voy a lograr. Por eso decido faltar al colegio utilizando mi vieja estrategia: “tengo que corregir mi novela para presentarla en un concurso”.
En eso me empiezan a llegar mensajes de texto de Rotten que dicen: “No prendas la tele, rata”. Como nunca fui muy obediente, agarro el control remoto y ahí se me aclara el panorama. Rodolfo Barili está presentando un informe de mi ex profesora del San Francisco en Telefé Noticias en el que hace un llamado solidario. Pide que alguien me localice urgente porque soy la única que no ha rendido su examen y no pueden irse al bingo si primero no me encuentran.

(*) mash up entre la película de Sam Peckinpah y la novela de Bolaño

Buster Keaton inedito

Estoy en el cine loca de la emoción porque voy a ver la película inédita de Buster Keaton, en la que él es un niño o hace de niño tipo Billy Elliot. Y baila por las calles de Kansas siempre acompañado por un perro y un gato bebé y usa un tapado diseñado por mi abuela Juana que es un primor. La sala no está muy llena pero tampoco dejan ingresar más gente. La función es increíble y dura 10 horas sin cortes. Yo no me quiero ir pero me suena el teléfono y además es la hora del noticiero y necesito saber las novedades del mundo.
Rodolfo Barili de Telefé noticias comenta que en Vicente López hay una perra condecorada por salvar a 12 viejitos de morir en un incendio. Se llama “Chipi” y ya está todo arreglado para que le hagan un monumento. En eso muestran la foto en la pantalla y a mí me parece reconocerla de “El navegante”. Pongo el dvd y veo a la perra de Vicente López cuando todavía no era conocida moviendo la cola por las calles de California, saludando a los vecinos junto a Alfredo, “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Busco un cospel para llamarlo por teléfono. Tengo que decirle que lo estoy viendo triunfar.