El Hotel

Escapando de mi familia, aparezco en el hotel Ibis, ese que está a una cuadra del Teatro General San Martín. Me registro y para mi asombro la habitación doble sale 50$. Es un buen precio, supongo… considerando el lugar. Busco en mi cartera la tarjeta de débito y descubro que no tengo nada más que una libreta con números sueltos en mi poder. Estoy angustiada porque sin la tarjeta no voy a poder tomar café con leche ni comer unas frutas. El botones me acompaña al cuarto que es gigante pero aún así no me gusta. El empapelado de las paredes es opresivo y no hay flores en ningún lado. Además el mini bar está vacío y en la televisión sólo se puede ver en continuado “El Padrino Parte III” con Andy García arruinando todo.
No sé cómo voy a hacer para pagar esto sin dinero. Llamo a Rotten y le pido que cubra todos mis gastos hasta que yo recupere mis pertenencias. Le escribo un mail urgente ya que necesito como mínimo 60$, pero algo ocurre y él no puede hacer la transferencia a tiempo. Como tampoco puedo abandonar el lugar si antes no pago, me obligan a quedarme allí para siempre. Fin.