Otra vez soy estrella invitada de Gossip Girl

Estoy en un lugar increíble de Manhattan. Es la mejor fiesta privada de los últimos 20 años y está todo el mundo invitado. Veo a Madonna, a Graciela Borges, a Keith Moon y a Carlitos Perciavale. Alguien me regala un saco divino de vicuña y tengo que ir a probármelo al baño, que es un baño con ventanales hasta el piso que me permite ver la nevada. Entonces entra mi amiga Soles que ya no es Soles sino Scarlett Johansson y quiere mi saco. Se lo presto por un rato y ella huye con Cristian, el conductor de #SocialShow hacia algún lugar de la pista, a bailar. Yo me indigno un poco pero cuando estoy por irme de ahí aparece Cecilia Horton que ahora es la abogada de Bart Bass, quien al parecer armó la fiesta. Afuera hay muchos gritos: Cristian ya no está con Scarlett Johansson sino con Jennifer Love Hewitt y se arma flor de despelote por eso. Me comentan que también está “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Me alegro y quiero ir a saludar pero aparece Flor Ghío (colega y ex compañera de trabajo) trayendo a Serena Van der Woodsen totalmente incosciente por las drogas y me pide ayuda. En el baño hay una bañera gigante y la metemos ahí. Florencia la cachetea y llamamos al 911 que viene representado por Oprah Winfrey. Serena revive y nosotras respiramos aliviadas. Luego de este episodio consigo salir de la fiesta y aparezco en la calle, con ¡Bart Bass! que lejos de estar muerto… habla con Horton sobre una cita que tiene esta misma noche con su mujer Lili. Entonces, aparece Cristian Nobile que ya no es más Cristian Nobile de #SocialShow sino que se ha convertido en Dan Humprey, Chuck Bass y Soles. Y todos comen en un lugar de la 5ta avenida bastante feo, por cierto. Y hay un perro pekinés que es propiedad de los Bass. Luego caminamos rumbo al hotel de la familia, en donde nos espera Lili, que me ofrece un mate cocido en agradecimiento por salvar a Serena. Se la ve guapísima. Me voy al living a jugar al Teg con Chuck pero algo pasa en la cocina. Al parecer Bart tiene una reunión de negocios, Lili enojada trata de suicidarse… y él, de los nervios sufre un ataque al corazón y muere.

Advertisements

El hombre con la cara de Buster Keaton

Estaba con mi amiga Carolina en su casa y ella llamaba por teléfono a Cutipaste, que es mi persona favorita de twitter porque es igual igual a Buster Keaton. Lo llamaba para su cumpleaños que es ahora, en estos días y le decía: “¡hola Cuti!” y charlaban de la vida, de sus cosas, de su próximo viaje en familia. Y a mí me agarraba una crisis de celos ante la cercanía entre ellos. Entonces la increpaba: “¿por qué hablás así con Cutipaste? ¿No te das cuenta que me dan celos? Ah, es porque los dos militan en La Cámpora? Porque vos también militás en La Cámpora, no? ¿De ahí lo conocés?”
Con cara de culo me quedo a cenar y ella me prepara albóndigas de carne. Además de ser vegetariana, nada me da más impresión que una albóndiga. Me quedo en el porche, sola con mi plato. Y voy tirando la comida envuelta en servilletas mientras ella recibe a otros amigos y a su novio Amadeo.
De pronto su casa se convierte en mi casa porque están mis vasos, mis armarios, mis cosas y hay una foto de cutipaste con la cara de buster keaton y yo se la quito porque no puedo soportar que ella tenga una foto suya sobre el aparador. Pero como soy torpe, se me cae y se rompe el cristal del portarretratos. Y yo me largo a llorar y ella me reta.
Ofendidísima decido irme, porque “no puedo estar en un lugar donde no conozco a nadie (que en realidad era una mentira porque había mucha gente amiga allí) y donde cutipaste ahora es graciela borges y antes era irma roy y yo sin saberlo”.