repollitos de bruselas

Voy a las oficinas de Canal 13 a ver qué novedades tienen para mí y de paso a preguntar el precio de los repollitos de bruselas. Imagino que pueden llegar a ser ricos y tengo una nueva receta que deseo probar. De paso por la cafetería, me encuentro con Pablito Codevilla y mi amiga Carolina de Michele que están solucionando algunos temas tipográficos. Ambos me saludan y me informan que Alfredo (el hombre con la cara de Buster Keaton) se fue a vivir a Grecia. Yo les grito: ¡Mienten! pero ellos insisten con el tema. Yo no comprendo cómo fue que ocurrió esto ya que hace unas horas lo leí tuiteando desde Buenos Aires. Además pienso que de haberse ido así de golpe, al menos podría haberme avisado por mail. Prendo la televisión que está en la cafetería que da a Cochabamba y lo veo, de lo más campante, tuiteando desde allá. A todo esto, el rating de no sé qué programa no está funcionando y yo tengo que ir a revisar esas cuestiones con el chico del video club de mi barrio que se parece mucho a Mex Urtizberea. Reviso las planillas y veo que el sistema de mediciones se llama “Pablo Oriel”, igual que un amigo mío. Inmediatamente lo llamo a la casa, a ver si nos puede ayudar pero en su contestador nos informa que se fue a nadar un rato al club.

Buster Keaton inedito

Estoy en el cine loca de la emoción porque voy a ver la película inédita de Buster Keaton, en la que él es un niño o hace de niño tipo Billy Elliot. Y baila por las calles de Kansas siempre acompañado por un perro y un gato bebé y usa un tapado diseñado por mi abuela Juana que es un primor. La sala no está muy llena pero tampoco dejan ingresar más gente. La función es increíble y dura 10 horas sin cortes. Yo no me quiero ir pero me suena el teléfono y además es la hora del noticiero y necesito saber las novedades del mundo.
Rodolfo Barili de Telefé noticias comenta que en Vicente López hay una perra condecorada por salvar a 12 viejitos de morir en un incendio. Se llama “Chipi” y ya está todo arreglado para que le hagan un monumento. En eso muestran la foto en la pantalla y a mí me parece reconocerla de “El navegante”. Pongo el dvd y veo a la perra de Vicente López cuando todavía no era conocida moviendo la cola por las calles de California, saludando a los vecinos junto a Alfredo, “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Busco un cospel para llamarlo por teléfono. Tengo que decirle que lo estoy viendo triunfar.

Predicciones

Estoy sentada en una mesa de La Giralda, charlando con Alfredo Cutipaste (aka “El hombre con la cara de Buster Keaton”). Tomamos café mientras le cuento por mail todo lo que le depara el futuro. Le digo lo que veo que le está por pasar y él mira con seriedad las cartas que van saliendo, los mails, las tazas y la computadora mientras por al lado nuestro pasa mi amiga Guadalupe y nos saluda. Le cuento que estoy prediciendo el futuro de las personas y ella me dice que capaz no haya que decir todo lo que uno ve cuando ve y sale de ahí rapidísimo. Capaz que tiene razón, capaz que no tengo que decir nada más. Entonces agarro mis cosas, saludo amablemente a Alfredo y me voy a filmar una película con mi mejor amigo Ezequiel.
Estamos en San Telmo, parece.
Y hay una escena que ocurre en lo de Leandro Cristóbal. Yo estoy con la cámara y me acerco a él que está picando algo. Le pregunto qué es eso y dice: AJO.
-Detesto el ajo, Lele
-No mires, entonces.
Él mete todo lo picado en la salsa que vamos a comer los del rodaje y yo me pongo loca. Busco ayuda desesperadamente mientras él arremete: “Es la mejor salsa de salchichas que vas a comer en toda tu vida, Susana”.
-Soy vegetariana. VEGETARIANA. ¡SOY VEGETARIANA!
Transpiro, me pongo aún más inquieta pero todos allí están encantados con la salsa, el ajo y las salchichas. En eso aparece la tía de Narda Lepes y exclama: “Hoy crecés de golpe, nena. Esto te va a cambiar la vida”.

Sin Reservas

Resulta que voy en bicicleta hasta el correo de Olivos a buscar una carta de “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Llego y me dan un papelito con una clave para un mail con encomienda que sólo puedo abrir desde la notebook del lugar. No sé muy bien qué es todo eso porque nunca antes he recibido algo así pero cuando lo abro descubro dos adjuntos con óleos. Al parecer “Buster” también pinta en sus tiempos libres. Me quedo maravillada mirando esos paisajes muy estilo Turner y entonces mi amiga Guadalupe (LaMatancera) llega con un café con leche y me comenta que llueve en Venecia, que si no me apuro nos vamos a perder los carnavales. Yo estoy en bici y ahora vivo en San Telmo y se me complica el traslado, pero dejo todo en un gimnasio de la zona y vamos a tomar otro té a la casita china de Arribeños para hacer tiempo. Allí el menú es interactivo y viene con links a fotos de autor y accesos al back stage de la cocina de Leandro Cristobal, que nos da la bienvenida al lugar haciéndose el “Aaron Eckhart chef”.

Otra vez soy estrella invitada de Gossip Girl

Estoy en un lugar increíble de Manhattan. Es la mejor fiesta privada de los últimos 20 años y está todo el mundo invitado. Veo a Madonna, a Graciela Borges, a Keith Moon y a Carlitos Perciavale. Alguien me regala un saco divino de vicuña y tengo que ir a probármelo al baño, que es un baño con ventanales hasta el piso que me permite ver la nevada. Entonces entra mi amiga Soles que ya no es Soles sino Scarlett Johansson y quiere mi saco. Se lo presto por un rato y ella huye con Cristian, el conductor de #SocialShow hacia algún lugar de la pista, a bailar. Yo me indigno un poco pero cuando estoy por irme de ahí aparece Cecilia Horton que ahora es la abogada de Bart Bass, quien al parecer armó la fiesta. Afuera hay muchos gritos: Cristian ya no está con Scarlett Johansson sino con Jennifer Love Hewitt y se arma flor de despelote por eso. Me comentan que también está “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Me alegro y quiero ir a saludar pero aparece Flor Ghío (colega y ex compañera de trabajo) trayendo a Serena Van der Woodsen totalmente incosciente por las drogas y me pide ayuda. En el baño hay una bañera gigante y la metemos ahí. Florencia la cachetea y llamamos al 911 que viene representado por Oprah Winfrey. Serena revive y nosotras respiramos aliviadas. Luego de este episodio consigo salir de la fiesta y aparezco en la calle, con ¡Bart Bass! que lejos de estar muerto… habla con Horton sobre una cita que tiene esta misma noche con su mujer Lili. Entonces, aparece Cristian Nobile que ya no es más Cristian Nobile de #SocialShow sino que se ha convertido en Dan Humprey, Chuck Bass y Soles. Y todos comen en un lugar de la 5ta avenida bastante feo, por cierto. Y hay un perro pekinés que es propiedad de los Bass. Luego caminamos rumbo al hotel de la familia, en donde nos espera Lili, que me ofrece un mate cocido en agradecimiento por salvar a Serena. Se la ve guapísima. Me voy al living a jugar al Teg con Chuck pero algo pasa en la cocina. Al parecer Bart tiene una reunión de negocios, Lili enojada trata de suicidarse… y él, de los nervios sufre un ataque al corazón y muere.

Puta madre

Soñé con Cutipaste de nuevo. Sí, el hombre con la cara de Buster Keaton. Resulta que él me tenía que decir algo re importante. Capaz que era una clave bancaria o el número ganador del Quini 6, no sé. Yo lo estaba esperando en el Mercado de Pulgas, en donde además de vender cosas viejas y usadas, habían montado un circo lleno de payasos y acróbatas. Todas cosas que me provocan mucha angustia, por cierto. De pronto aparece una actriz europea diciendo que es mi madre y que tengo un hermano que se llama Maculay Culkin y yo empiezo a correr desesperada por entre medio de los puestos hasta que me choco con un payaso que reparte unos volantes para ir a un show de wilco. Y en vez de alegrarme por la idea de ver a Wilco -una de mis bandas favoritas del mundo-, me largo a llorar desconsoladamente.
La cuestión es que Cutipaste nunca llegó porque estaba en una realidad paralela que no era otra cosa que su vida de todos los días, buscando una banda en la cual tocar.

El hombre con la cara de Buster Keaton

Estaba con mi amiga Carolina en su casa y ella llamaba por teléfono a Cutipaste, que es mi persona favorita de twitter porque es igual igual a Buster Keaton. Lo llamaba para su cumpleaños que es ahora, en estos días y le decía: “¡hola Cuti!” y charlaban de la vida, de sus cosas, de su próximo viaje en familia. Y a mí me agarraba una crisis de celos ante la cercanía entre ellos. Entonces la increpaba: “¿por qué hablás así con Cutipaste? ¿No te das cuenta que me dan celos? Ah, es porque los dos militan en La Cámpora? Porque vos también militás en La Cámpora, no? ¿De ahí lo conocés?”
Con cara de culo me quedo a cenar y ella me prepara albóndigas de carne. Además de ser vegetariana, nada me da más impresión que una albóndiga. Me quedo en el porche, sola con mi plato. Y voy tirando la comida envuelta en servilletas mientras ella recibe a otros amigos y a su novio Amadeo.
De pronto su casa se convierte en mi casa porque están mis vasos, mis armarios, mis cosas y hay una foto de cutipaste con la cara de buster keaton y yo se la quito porque no puedo soportar que ella tenga una foto suya sobre el aparador. Pero como soy torpe, se me cae y se rompe el cristal del portarretratos. Y yo me largo a llorar y ella me reta.
Ofendidísima decido irme, porque “no puedo estar en un lugar donde no conozco a nadie (que en realidad era una mentira porque había mucha gente amiga allí) y donde cutipaste ahora es graciela borges y antes era irma roy y yo sin saberlo”.