Robert

Resulta que Robert, el señor de mi librería amiga, está limpio desde hace 2 años. Sin embargo y según dicen sus compañeros de trabajo, se va a gastar lo que vale un libro de Martin Amis en pepa. Yo no entiendo nada pero me preocupa un poco la situación. Rafa y Sonia revisan bolsillos, cajones y deciden cerrar el negocio para ir a buscar a Robert. Los acompaño. Lo bueno de todo esto es que vamos en un auto tipo limusina. Vamos recorriendo los barrios de Belgrano, Las Cañitas y Constitución pero Robert no aparece. En un momento bajo del auto y me quedo mirando un afiche que hay pegado en una pared hasta que llega mi mejor amigo y nos vamos juntos a tomar café con leche a la Giralda que ahora no se llama más así. Ahora es “Confitería Alelí”. El café está riquísimo como siempre. El nuevo nombre es espantoso.

Advertisements