Buster Keaton inedito

Estoy en el cine loca de la emoción porque voy a ver la película inédita de Buster Keaton, en la que él es un niño o hace de niño tipo Billy Elliot. Y baila por las calles de Kansas siempre acompañado por un perro y un gato bebé y usa un tapado diseñado por mi abuela Juana que es un primor. La sala no está muy llena pero tampoco dejan ingresar más gente. La función es increíble y dura 10 horas sin cortes. Yo no me quiero ir pero me suena el teléfono y además es la hora del noticiero y necesito saber las novedades del mundo.
Rodolfo Barili de Telefé noticias comenta que en Vicente López hay una perra condecorada por salvar a 12 viejitos de morir en un incendio. Se llama “Chipi” y ya está todo arreglado para que le hagan un monumento. En eso muestran la foto en la pantalla y a mí me parece reconocerla de “El navegante”. Pongo el dvd y veo a la perra de Vicente López cuando todavía no era conocida moviendo la cola por las calles de California, saludando a los vecinos junto a Alfredo, “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Busco un cospel para llamarlo por teléfono. Tengo que decirle que lo estoy viendo triunfar.

Advertisements

Sin Reservas

Resulta que voy en bicicleta hasta el correo de Olivos a buscar una carta de “el hombre con la cara de Buster Keaton”. Llego y me dan un papelito con una clave para un mail con encomienda que sólo puedo abrir desde la notebook del lugar. No sé muy bien qué es todo eso porque nunca antes he recibido algo así pero cuando lo abro descubro dos adjuntos con óleos. Al parecer “Buster” también pinta en sus tiempos libres. Me quedo maravillada mirando esos paisajes muy estilo Turner y entonces mi amiga Guadalupe (LaMatancera) llega con un café con leche y me comenta que llueve en Venecia, que si no me apuro nos vamos a perder los carnavales. Yo estoy en bici y ahora vivo en San Telmo y se me complica el traslado, pero dejo todo en un gimnasio de la zona y vamos a tomar otro té a la casita china de Arribeños para hacer tiempo. Allí el menú es interactivo y viene con links a fotos de autor y accesos al back stage de la cocina de Leandro Cristobal, que nos da la bienvenida al lugar haciéndose el “Aaron Eckhart chef”.

hoy firma libros: buster keaton

estoy con mi hermano dan humprey comprando un vestido de lamé para el estreno de su obra. se lo prueba, le gusta como le queda pero hay algo que no le termina de cerrar y decide ir a ver si encuentra algo mejor a la casa del teatro que en realidad es la casa de china zorrilla y carlitos perciavale en laguna del sauce. nos reciben muy bien y nos ofrecen unos ricos tés con scones como los que nos hacía la abuela. yo no hablo mucho porque no conozco a nadie y me siento intimidada. entonces llega un mensaje multimedia para mí con un link para descargar el nuevo disco de wilco y la noticia de que buster keaton está firmando libros en el ateneo. aviso que tengo que salir un rato mientras dan y carlitos hablan sobre ovnis y ríen felices. cruzo avenida santa fe y aparezco en la librería que ahora es como el cine york de olivos. hay fotos de keaton por todos lados pero también están narda con su tía vivi cocinando para los lectores y mi prima paula. pregunto si hay que esperar mucho para la firma de libros y nadie me contesta. ahí empiezo a estornudar y aparezco en mi casa. estoy en la cama con el gato amtommio que mi mira fijo. bah, lo de siempre.

Harvard

Me llama Leopoldo Torre Nilsson para recordarme que en Harvard me están esperando. Me dice textual: “Susana, no te quedes perdiendo el tiempo en boludeces que después siempre llegás tarde y Passolini cuenta con vos”. Esa podría haber sido una frase muy de mi madre pero sin embargo sale de la boca de el gran Babsy. Me preparo para ir a Harvard a encontrarme con Passolini en la puerta del aula mayor, que no es otra cosa que la Municipalidad de Vicente López. Una vez allí, me encargan dictar clases de cómo tuitear con eficacia pero mi único alumno es Buster Keaton, quien se muestra un tanto inquieto con la colección de logaritmos y problemas de lógica que voy poniendo en el pizarrón-pared. Entonces llegan Leopoldo y Passolini y me increpan un poco a los gritos y discuten sobre mi incapacidad para tuitear y preparar jugo clight de uva mientras Buster come entretenido una porción de arroz con leche que saca de su banquito.