Pastillas celestes

No me estoy sintiendo bien y decido tomar un analgésico. Busco en el botiquín y como no encuentro decido llamar a la enfermería del barrio. En menos de un segundo tengo los medicamentos que necesito más un vaso de jugo para poder tomarlos. Pero la enfermera va más allá y prepara una dosis mini para mis gatos. Yo estoy adormilada y al principio no entiendo bien qué está pasando pero luego, cuando veo que mi gata Curni Lov acepta los calmantes, empiezo a gritar.
“Yo no sabía que los gatos no pueden tomar calmantes”, dice la mujer.
El primero en tirarse al piso es el Sr.Oli. El Amtommio intenta acercarse para ver qué le pasa y cae a su lado. Yo me desespero: “Están muertos. Están muertos”. Acto seguido intento sacarle las pastillas celestes de la boca a la gata pero es imposible. Ella no quiere soltar nada. Entonces busco información en google, donde por lo general uno encuentra la verdad y aparece un número de teléfono.
Llamo.
“Hola, soy el veterinario de sus gatos. En este momento no puedo atenderla porque estoy en la Costa Azul”.
Armo un bolso con lo necesario y nos subimos en el primer 152 con cartel “vamos a la UCA y a Mónaco” que pasa por la puerta. Cuando llegamos, gracias a Dios, todavía tenemos unos minutos para un Campari con hielo. Ya estoy mejor

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Shakira

Llego a mi casa y me encuentro a mi padre lijando las paredes del escritorio junto a Sandra Capel. Como no entiendo nada, le hablo directamente a ella: “ey, Capel, tanto tiempo. ¿Qué hacés lijando las paredes de mi casa? Lo voy a tuitear… tengo que contar que estás acá”. También hay un bebé recostado sobre una biblioteca escuchando un disco muy extraño de Shakira. Me empieza a doler la cabeza y alguien que no conozco me ofrece un tetralgin. Todo eso que pasa es realmente muy fuerte. Presa de un delirio místico, decido refugiarme en un cuarto lleno de discos salvadores de Tom Petty pero el poder maligno de la voz de Shakira logra hacerme daño a pesar de todo. Enciendo la tele y aparecen Tom y Mike Campbell dando un mensaje solidario que no logro descifrar.
Por las dudas y aunque no sé manejar, me subo al auto, pongo primera y me voy.
Casi estoy en una roadmovie pero no.
Ahora parece que vivo en una chacra hermosa de Olivos. Hay patos, conejos, ovejas y un perro medio lobo que se cree gato. También están el Amtommio y Sr.Oli jugando con unas ratas de peluche. Tomo té sentada en el pasto pero a lo lejos se la escucha a ella junto a sus amigos Juanes, Diego Torres y Fer de Maná, haciéndose los Traveling Wilburys. Voy a morir.

Mi mejor amigo y yo

Estoy con mi mejor amigo en la Yenny de Cabildo tomando una soda con lima mientras esperamos que llegue Morrissey. De pronto me pide que lo acompañe a buscar algo en la sección de películas. Ahora Cabildo se convierte en el Abasto y Ezequiel en animador de fiestas para niños en el Patio de Juegos. Yo me siento en una mesa del lugar y lo miro: es muy bueno en lo que hace. Aplaudo. Entonces se me acerca alguien, de cara muy familiar y se sienta a mi lado. Trae una merienda muy rica con café con leche y tostadas (que yo ya no como) y jaleas de colores exóticos y tiene al Amtommio oculto en el morral pero estoy segura de que no lo raptó porque mi gato parece relajado. Y como si eso fuera poco, me habla como si nos conociéramos. Parece que es mi novio o mi marido o algo por el estilo. Yo no lo quiero contradecir pero sé que cuando Ezequiel termine su show, me voy a ir de ahí rumbo a Chapadmalal a tomar exámenes a los chicos del Normal 11.

Picada de hongos

En casa se corta la luz y sólo hay velas encendidas. Igual es extraño porque a mí me asustan mucho los cortes de luz y en este caso me siento tranquila. Están algunos de mis amigos charlando en el living. Yo paso por ahí, los veo, les sonrío y sigo caminando hasta la cocina sin tropezarme. Entonces me encuentro con Gabriel, que como siempre está vestido de Indiana Jones y en sus manos lleva una picada de hongos. Quiero saber por qué no hay queso gruyere y me responde que no nos da el presupuesto para tanto. Abro la heladera y le muestro mi colección de quesos y él responde que los quesos no se guardan en la heladera y que ya no sé distinguir entre un cheddar y una botella de agua mineral.
Por fin dejo atrás todo aquello y escucho la voz de Jorge Serrano cantando boleros hasta que el Amtommio me clava su mirada felina y del susto me hace volver a la realidad y así.

Speed

Viste que cuando salís con Keanu Reeves a veces él aumenta la velocidad del auto porque piensa que todavía es Jack Traven en “Speed”? Capaz que también piensa que yo soy su Sandra Bullock, no sé. Pero ayer nos pasó eso. Me subo a su auto y él sale disparado por Avenida Maipú y yo siento algo entre el vértigo y el miedo. Y le pido que se calme y entonces me devuelve a mi casa, donde me esperan mis gatos Amtommio y Sr.Oli y todo huele rico y hay té de jengibre. Pero cuando me distraigo un poco, vuelvo a estar con Keanu y su locura por la velocidad. Por suerte logro tranquilizarlo y me puedo tomar una pepsi con limón sentada en el borde de la vereda. Y ser feliz.

hoy firma libros: buster keaton

estoy con mi hermano dan humprey comprando un vestido de lamé para el estreno de su obra. se lo prueba, le gusta como le queda pero hay algo que no le termina de cerrar y decide ir a ver si encuentra algo mejor a la casa del teatro que en realidad es la casa de china zorrilla y carlitos perciavale en laguna del sauce. nos reciben muy bien y nos ofrecen unos ricos tés con scones como los que nos hacía la abuela. yo no hablo mucho porque no conozco a nadie y me siento intimidada. entonces llega un mensaje multimedia para mí con un link para descargar el nuevo disco de wilco y la noticia de que buster keaton está firmando libros en el ateneo. aviso que tengo que salir un rato mientras dan y carlitos hablan sobre ovnis y ríen felices. cruzo avenida santa fe y aparezco en la librería que ahora es como el cine york de olivos. hay fotos de keaton por todos lados pero también están narda con su tía vivi cocinando para los lectores y mi prima paula. pregunto si hay que esperar mucho para la firma de libros y nadie me contesta. ahí empiezo a estornudar y aparezco en mi casa. estoy en la cama con el gato amtommio que mi mira fijo. bah, lo de siempre.