En la Walkiria

Estoy durmiendo la siesta y de pronto suena el teléfono. Atiendo y es Marty Scorsese que está en medio de la pre producción de The Departed II y quiere que lo contacte con Pablo Bricker para que sea el narrador de la película. Busco mi agenda pero está completamente vacía y le echo la culpa al Feng Shui. Entonces le recomiendo que lo agregue al facebook. “Decile que yo te recomendé”, le sugiero. Pero el gran problema es que Marty no tiene facebook y quiere venir a mi casa para que le ayude a abrir una cuenta. Ay Dios. Nos juntamos en el bar que está en Maipú y Villate y mientras nos tomamos un café con leche, le ayudo a sacar su cuenta. A la media hora ya tiene más contactos que Lito Cruz. En un momento peleamos porque quiere poner una foto de Oliver Stone de avatar y yo le digo: “te van a escupir, no te hagas el canchero”. Al final termina eligiendo una foto del Oso Bernardo y robándose mi sandwich de queso.

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La pandilla salvaje

Estoy hablando por teléfono con Iris Laura y me avisa que en tres horas nos toman examen de Cívica y tenemos que leer “La Pandilla Salvaje”(*) de Bolaño. Yo lo leí a fines de los 90’s y no recuerdo nada como para enfrentar un examen de esa naturaleza. Entro en pánico y del miedo, se me cae el teléfono por el balcón. Leer esa novela en tan poco tiempo es algo que nunca voy a lograr. Por eso decido faltar al colegio utilizando mi vieja estrategia: “tengo que corregir mi novela para presentarla en un concurso”.
En eso me empiezan a llegar mensajes de texto de Rotten que dicen: “No prendas la tele, rata”. Como nunca fui muy obediente, agarro el control remoto y ahí se me aclara el panorama. Rodolfo Barili está presentando un informe de mi ex profesora del San Francisco en Telefé Noticias en el que hace un llamado solidario. Pide que alguien me localice urgente porque soy la única que no ha rendido su examen y no pueden irse al bingo si primero no me encuentran.

(*) mash up entre la película de Sam Peckinpah y la novela de Bolaño

Tragedia

Estamos en una casa muy grande y cómoda con Iris tomando té y mirando la televisión. Ella cambia de canales y deja “Duro de Domar”. Hace frío, la estufa está prendida pero yo estoy descalza. En eso Tognetti anuncia que en Flexograf, un empleado mata a uno de los dueños tirándole una silla por la cabeza. Llega mi vieja y le digo: “Mataron a Andrés, mami”. Andrés es uno de mis primos. Me largo a llorar. Iris llama a su marido para contarle y pedirle que mande flores urgente a mi casa. Nadie sabe muy bien qué pasó pero el graf señala: “TRAGEDIA”. Yo me voy para mi cuarto a cambiarme de ropa y encuentro un CD de Depeche Mode. Es de Estéban, un diseñador gráfico muy famoso que se está hospedando con nosotros un tiempo porque su casa está siendo remodelada por Norman Foster. Al parecer están instalando allí el mejor sistema de audio del mundo que funciona a través de las emociones. La cuestión es que Estéban me ve con su disco y se enoja porque dice que yo soy muy desprolija y dejo todos los cds tirados por cualquier parte. En eso llega mi mamá de nuevo para avisarnos que la mujer de mi primo, del disgusto… pierde el bebé y luego muere. Todos volvemos a llorar desconsolados. Gracias a Dios, Iris nos trae un boldo.
Al rato llega Letterman con su equipo de maquilladores para entrevistar a Estéban. El programa saldrá desde lo de Delia y a pesar del drama, lo vivimos como un gran acontecimiento. Hay bandas en vivo y yo todavía tengo esperanzas de que toque Wilco pero nadie nos dice nada. Como a la media hora de reportaje y en medio del pico de rating, aparece mi tía Elba anunciando que mi tío César se murió de pena. Letterman está consternado y pregunta: “¿No estaba muerto ya?”. “Sí, pero murió de nuevo hace un rato”. Todos allí hacemos un minuto de silencio y cuando aparece la primera banda, alguien nos agarra de la mano a Iris y a mí y nos lleva a un cuarto de preproducción en donde nos maquillan y baten el pelo para meternos en la película del nuevo Almodóvar Vegan Friendly, coprotagonizada por Jude Law. Yo no estoy muy segura de querer salir en el cine pero ya es tarde. Nos están filmando mientras cantamos una chacarera los tres juntos.