Ex novios

Estoy en la casa de Paola, la persona que me lee la borra del café desde el 2004. Me siento en una silla y charlo un poco con su hija Macarena. De pronto Pao me dice que según los dibujos que aparecen en la taza, ya va siendo hora de llamar a Maximiliano. Con el ceño fruncido le digo que eso va a ser imposible porque tiré sus números en un ataque de Feng Shui. Hace una buena tirada de tarot mientras Maca y yo nos miramos. “Acá está bien claro. ¿Ves esta carta? Bueh, tenés que llamarlo”. De pronto la vemos buscar algo en su cartera con mucha concentración hasta que por fin saca una libreta y me muestra dos números teléfonicos que yo reconozco inmediatamente. “LLAMALO”.
Me niego.
Me niego a llamar a mi ex por teléfono.
De ningún modo. Me agarra una angustia infinita, el dolor de saber que estoy empezando con todo esto de nuevo. Me duele el pecho. Tomo agua, un té. Un vaso de jugo y la angustia no se me pasa.
Entonces llama ella. “Hotel Provincial, buenas tardes”, dice una mujer del otro lado.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s